sábado, 27 de abril de 2013

Ideas

Publicado por Raúl Gonzáles

Cuando prepares tu próximo estudio bíblico, observa a tu alrededor y pregúntate qué objetos de uso cotidiano puedes llevar para ilustrar uno de los puntos de la idea centrar de aquello que desees enseñar.

Por ejemplo, ¿Qué puedes utilizar para ilustrar 1 Juan 1:9? ¿Tienes algún objeto de limpieza que pueda servirte? ¿Qué tal si haces alguna demostración? ¡Puedes usar desde un simple jabón hasta un metal!

A tu alrededor siempre encontrarás objetos que pueden ayudarte a ejemplificar todo cuando enseñas. ¿Qué hay en tu automóvil? ¿Y en la calle o enfrente de tu casa? Ya se trate de una hoja de papel, un cordón de zapato, un repuesto de automóvil o un mueble del hogar, todo es útil. 

Entra en la cocina de tu casa, busca en el baño, en tu habitación…¡o hasta en los bolsillos de tu ropa! Luego pregúntate cuáles de los objetos que tienes a la mano pueden servirte como auxiliares en la labor pastoral. 

Mantente atento, mira a tu alrededor y disfruta encontrando cosas a fin de hacer divertidas y a la vez profundas comparaciones. No obstante, siempre que lo hagas, practícalo antes para que este recurso no se convierta en una distracción fatal para tu enseñanza.

0 comentarios: